lunes, 31 de mayo de 2010


19 personas muertas.
El Gobierno de Israel ya sabe que éstos, que ha asesinado, estan relacionados con :Hamás, Yihad Islámica y Al Qaeda.
Me pregunto cómo saben ellos, de los 750 que viajaban que justo éstos , que han asesinado, sean pertencientes a estas organizacines.
Pero les propongo al Gobierno de Israel un solución: que arrasen Gaza, que maten a todos sus habitantes , que echen miles de bombas y acaben el sufrimiento antes de todos ellos.

sábado, 29 de mayo de 2010

Cada 28 días, una mujer: Hebe Bonafani


Vamos a elegir, una mujer cada 28 días, cada ciclo de Luna.
Hoy elijo a Hebe, la estupenda y maravillosa.


- ¿Qué opinión le merecen los movimientos civiles que, como en Colombia, buscan salidas pacíficas a los conflictos?

- Son movimientos pacifistas y yo no la voy con los movimientos pacifistas. Yo soy pacífica pero no pacifista.

- ¿Cuál es la diferencia?

- El pacifismo consiste en que no puedes levantar la voz, todo tiene que ser consensuado. Yo soy pacífica porque no voy a salir a la calle con una ametralladora a matar a quienes torturaron a mis hijos, porque no quiero parecerme a ellos. Pero no soy pacifista porque yo digo todo lo que quiero cantarles, los insulto, los puteo, a la Iglesia, a los curas, a los obispos, yo no tengo respeto por ellos porque ellos no tuvieron respeto con nosotros.ENTREVISTA A HEBE

viernes, 28 de mayo de 2010

jueves, 27 de mayo de 2010

domingo, 16 de mayo de 2010



<< Ven >> te dije
Te chillé, lo escribí, imaginándolo con fuerza lo repetía en mis sienes << ven, ven >>.
Un día abrí la puerta, y allí estabas, te mostrabas sin heridas, blanco, nacarado, como saliente de la panza de la ballena.

LLevabas colgando corales, y algas, !oh Dios! y una foto mía en tu mano, olvido, gastada y vieja.
<< Ven >> te dije, << sientate>> y ya nunca marchaste.

Olvido,
un día detrás de la puerta te llamé: << ven, olvido >>
Llegaste tan bello , olvido, llevándote todo lo malo,
olvido...
corales y algas , tan nacarado y triste
aquí entre mis brazos.

Detrás del sombrero, entre espejos de humo escucha sus palabras, de voz ronca y raspada.
No supe nunca cómo se llamaba, ni a qué se dedicaba, solo sé que todas las mañanas esperaba verle, comiendo aquellas sardinas viejas, de olor fuerte y color dorado, en las escalinatas del puente, junto a la ria, como si él fuera un ángel, caído del cielo .Un ángel de esos que expulsan.

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