viernes, 19 de febrero de 2016
sábado, 13 de febrero de 2016
Cosas sencillas
Palabras sencillas
Detrás de los silencios, crecen y crecen.
En lo profundo del alma, no hay sombras, ni paseantes, inquietudes sencillas, en lo profundo del alma.
Algún sonido, muy lejano, de vacío cálido de hueco profundo,
viento de mareas
.
Cosas sencillas, construidas en nuestro interior,
vigas y paredes, donde el alma se acoge.
Detrás de los silencios, crecen y crecen.
En lo profundo del alma, no hay sombras, ni paseantes, inquietudes sencillas, en lo profundo del alma.
Algún sonido, muy lejano, de vacío cálido de hueco profundo,
viento de mareas
.
Cosas sencillas, construidas en nuestro interior,
vigas y paredes, donde el alma se acoge.
jueves, 4 de febrero de 2016
Saberes perdidos
He tenido la suerte de intentar comprender cómo funciona la hipófisis, o por qué la dopamina tiene diferentes receptores en áreas cerebrales en la psicosis, por qué hay virus lentos, o cómo los ovocitos maduran, la sintésis sorprendente del cortisol y sus vías relacionadas, el ciclo de la urea, qué son los fosfolípidos, o cómo la retina funciona.
Y aún, cuando cuelgo la ropa a secar, me encuentro con las ganas de saber como una tía de mi madre ,Concha,colgaba los pantalones.
"Mira hija", me decía mi madre, " en el patio de la casa, la tía Concha cuando colgaba la ropa parecía que ya la había planchado y guardado. Todo estaba casi perfecto, las pinzas alineadas, a su distancia ..los pantalones así , las medias de esta otra forma, las camisas...."
Mira que hay elegancias y sabidurías de lo cotidiano, que quedan huérfanas de reseñas en los libros de historia, geográfia o psicoanálisis.
Saberes perdidos.
Y aún, cuando cuelgo la ropa a secar, me encuentro con las ganas de saber como una tía de mi madre ,Concha,colgaba los pantalones.
"Mira hija", me decía mi madre, " en el patio de la casa, la tía Concha cuando colgaba la ropa parecía que ya la había planchado y guardado. Todo estaba casi perfecto, las pinzas alineadas, a su distancia ..los pantalones así , las medias de esta otra forma, las camisas...."
Mira que hay elegancias y sabidurías de lo cotidiano, que quedan huérfanas de reseñas en los libros de historia, geográfia o psicoanálisis.
Saberes perdidos.
miércoles, 3 de febrero de 2016
Lijiang
"Vengo de un corazón lejano", decía la mariposa,
"vengo de los macizos de Lijiang,
de flores oscuras, de almas secretas".
"Estoy buscando, por toda la casa",
decía," la niebla de allá".
Necesitaba, que tomara cuidado,
era un momento sin memoria.
"Vengo de lejos de las flores de Lijiang".
El gato jugaba con ella, como un niño.
Y en mi corazón, una marea de susurros.
"vengo de los macizos de Lijiang,
de flores oscuras, de almas secretas".
"Estoy buscando, por toda la casa",
decía," la niebla de allá".
Necesitaba, que tomara cuidado,
era un momento sin memoria.
"Vengo de lejos de las flores de Lijiang".
El gato jugaba con ella, como un niño.
Y en mi corazón, una marea de susurros.
martes, 2 de febrero de 2016
lunes, 1 de febrero de 2016
Suelas de zapatos
Nos preocupamos al caminar en la calle, de pisar una mierda de perro. Y hacemos posturas increíbles, y hasta peligrosas.
Dos recuerdos.
Uno , de una señora que fue así como se rompió la cadera, lo curioso : fue el bastón el que pisó la mierda, al levantarlo y andar precipitada se cayó.
El segundo, un señor, que se hizo una brecha en mitad de la frente al darse contra una farola, al llevarla en el zapato y querer, no sé cómo, limpiarse en el borde de la acera.
Y el otro día, más simpático, el de una señor, que la pisó, no se dió cuenta y siguió andando tan campante.
Creo que las suelas de los zapatos son lo suficientemente espesas, como para no preocuparnos.
No sabemos como no aburrirnos.
Dos recuerdos.
Uno , de una señora que fue así como se rompió la cadera, lo curioso : fue el bastón el que pisó la mierda, al levantarlo y andar precipitada se cayó.
El segundo, un señor, que se hizo una brecha en mitad de la frente al darse contra una farola, al llevarla en el zapato y querer, no sé cómo, limpiarse en el borde de la acera.
Y el otro día, más simpático, el de una señor, que la pisó, no se dió cuenta y siguió andando tan campante.
Creo que las suelas de los zapatos son lo suficientemente espesas, como para no preocuparnos.
No sabemos como no aburrirnos.
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