jueves, 4 de febrero de 2016

En la mesa,
libros, papeles, dibujos, ventanas de vida.
El jardín y el cielo,
visitan mi casa,
en silencio,
madrugada a madrugada.
A lo largo de la costa,
piedra, arenas, manos que pasan,
vienen y van,
vida.
Todo lo que entra en una mariposa amarilla,
en un grano de maíz,
en un beso tuyo.


Saberes perdidos

He tenido la suerte de intentar comprender cómo funciona la hipófisis, o por qué la dopamina tiene diferentes receptores en áreas cerebrales en la psicosis, por qué hay virus lentos, o cómo los ovocitos maduran, la sintésis sorprendente del cortisol y sus vías relacionadas, el ciclo de la urea, qué son los fosfolípidos, o cómo la retina funciona.
Y aún, cuando cuelgo la ropa a secar, me encuentro con las ganas de saber como una tía de mi madre ,Concha,colgaba los pantalones.
"Mira hija", me decía mi madre, " en el patio de la casa, la tía Concha cuando colgaba la ropa parecía que ya la había planchado y guardado. Todo estaba casi perfecto, las pinzas alineadas, a su distancia ..los pantalones así  , las medias de esta otra forma, las camisas...."
Mira que hay elegancias y sabidurías de lo cotidiano, que quedan huérfanas de reseñas en los libros de historia, geográfia o psicoanálisis.
Saberes perdidos.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Lijiang

"Vengo de un corazón lejano", decía la mariposa,
"vengo de los macizos de Lijiang,
de flores oscuras, de almas secretas".

"Estoy buscando, por toda la casa",
decía," la niebla de allá".

Necesitaba, que tomara cuidado,
era un momento sin memoria.

"Vengo de lejos de las flores de Lijiang".
El gato jugaba con ella, como un niño.

Y en mi corazón, una marea de susurros.


martes, 2 de febrero de 2016

lunes, 1 de febrero de 2016

Suelas de zapatos

Nos preocupamos al caminar en la calle, de pisar una mierda de perro. Y hacemos posturas increíbles, y hasta peligrosas.
Dos recuerdos.
Uno , de una señora que fue así como se rompió la cadera, lo curioso : fue el bastón el que pisó la mierda, al levantarlo y andar precipitada se cayó.
El  segundo, un señor, que se hizo una brecha en mitad de la frente al darse contra una farola, al llevarla en el zapato y querer, no sé cómo, limpiarse en el borde de la acera.
Y el otro día, más simpático, el de una señor, que la pisó, no se dió cuenta y siguió andando tan campante.
Creo que las suelas de los zapatos son lo suficientemente espesas, como para no preocuparnos.
No sabemos como no aburrirnos.

Mon elegance a moi


La elegancia, es una virtud,  helas! en aquellos agraciados por la Diosa Elegancia.
Ayer cerca de San Mamés, ví como se enredaba en un taburete un camarero, sin caer al suelo, al querer poner la bandera rojiblanca, en la fachada de su bar.
Le ofrecí, aguantar el taburete en la calle, para que consiguiera meter aquel pequeño mástil en la boca de metal , pero entre risas me dijo, que se lo pediría a otro compañero, que ya valía el intento, dándome las gracias una y otra vez.
Yo no había hecho nada. El en cambio, me regaló un instante estupendo y recordé, la elegancia de Antoñete en la Plaza de toros de Vista Alegre una tarde de feria, que compartí con mi gran amigo Chuma, que seguro me sentirá desde el más allá, cada vez que le recuerdo, al menos eso espero, querido.
 Antoñete, entre silbidos y una lluvía bilbaína de agua y almohadillas, recorrió en perfecta línea zimbreante su camino hacia el burladero.
Todo fue tan elegante, con tanto arte en su último día, ya se retiraba, que el tiempo se detuvo mientras él brillaba.
Elegancia absoluta.  Pienso en  Sócrates en una de sus intervenciones ,seguro que iría caminando así, después de crear confusión e incertidumbres o Rosa de Luxemburgo, me la imagino caminando elegante , apresurada o la elegancia de las manos de Jabier Muguruza cuando nos dibuja volutas de notas  cuando canta.
La elegancia, reluce en los momentos difíciles, nunca olvidaré las caras de mujeres  llenas de vías de plástico en sus venas, narices, con dolor y angustia, sonreir con elegancia ante cualquier gesto como cubrir con la sábana un pie desnudo en una camilla de urgencias.
En cambio, que mala suerte he tenido al comprobar la falta de elegancia, por parte de mujerucas a las que sus hombrecillos ya no amaban,  y llenas de odio y celos, ofrecían  de forma anónima en un buzón  reportajes fotográficos de otros tiempos, o via internet otra   daba , el nombre del médico que le había tratado su gonorrea ( dado que su pareja como se pudo comprobar) frecuentaba día sí , día también la prostitución. Yo en estas situaciones, con la misma elegancia de Antoñete o José Tomás, suelo distanciarme como se distancia uno  de los morlacos mansos; al final, para alegría de todos, éstos hombrecillos vuelven  a chiqueros con sus mujerucas, con el rabo entre las piernas.
La elegancia es rica en belleza, como digo, está en pequeños detalles, y da información de una calidad absoluta sobre las personas.
No me extraña, así,  que los antiguos relacionaran la Etica y la Belleza.

"Más claro agua",
Hace poco, Mariano Rajoy , proponía hablar con diferentes partidos en otros escenarios lejanos.... autonomías y municipios, para conseguir apoyos.
Por la boca muere el pez
 "robado" al estupendo  David Acosta.