miércoles, 28 de septiembre de 2011

CCL20


Se sabía que el sistema inmunitario era crucial en la formación de placas arterioscleróticas, pero hasta ahora se ignoraba qué 'señales' guiaban el proceso.



Lesión aterosclerótica avanzada de una arteria coronaria humana (A) y células musculares lisas de dicha lesión que producen CCL20 (B).

De izquierda a derecha, José Martínez-González, Ricardo Rodríguez, Judith Alonso, Olivier Calvayrac, Cristina Rodríguez, Oriol Joan, Anna Guadall, Silvia Aguiló.

Investigadores españoles han descubierto una de las 'señales' que atraen y guían a las células del sistema inmunitario a la pared arterial para formar las placas que provocan la arteriosclerosis, enfermedad que causa unas 130.000 muertes al año en España.
El aumento de los niveles de colesterol en sangre (hipercolesterolemia) es uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de arteriosclerosis, enfermedad inflamatoria crónica consistente en un endurecimiento progresivo de las arterias de mediano y gran calibre, causando un estrechamiento de las mismas que puede resultar en la oclusión del vaso e impedir el flujo de sangre, lo que, a su vez, puede dar lugar a un infarto de miocardio cuando el corazón se resiente o a un ictus cuando afecta al cerebro, pudiendo en ambos casos incapacitar al paciente o causar su muerte de forma fulminante.
Se sabía que el sistema inmunitario desempeñaba un papel importante en la formación de las placas arterioscleróticas (placas de colesterol), pero hasta ahora se desconocía cuáles eran las 'señales' que atraen y guían a las células del sistema inmunitario a la pared arterial para formar esas placas arterioscleróticas.
Tres grupos de investigación de la Red de Investigación Cardiovascular (RECAVA), perteneciente al Instituto de Salud Carlos III del Ministerio de Ciencia e Innovación, han desarrollado conjuntamente un estudio científico coordinado por el Dr. José Martínez, del Centro de Investigación Cardiovascular (CSIC-ICCC) de Barcelona, destinado a encontrar alguna de estas 'señales'.
La investigación se llevó a cabo en 107 individuos aparentemente sanos que se sometieron a un examen ultrasonográfico de las arterias carótidas para detectar la enfermedad en sus fases más tempranas (arteriosclerosis subclínica). Los científicos de RECAVA observaron cómo los niveles elevados de colesterol en sangre, iguales o mayores a 240 mg/dL, se asociaban con una mayor producción de una molécula llamada CCL20.
La CCL20 es quimioatrayente, es decir, atrae y provoca que entren en funcionamiento los linfocitos T, células del sistema inmunitario que provocan la inflamación de la pared de los vasos sanguíneos.
Los investigadores de RECAVA han conseguido demostrar también que las arterias de pacientes con arteriosclerosis sintetizan y liberan CCL20 y que esta molécula es producida sobre todo por las células musculares de las arterias como respuesta a una elevación de las LDL, el llamado colesterol 'malo'.
Intervención de la proteína NFkappaB

La investigación de RECAVA constituye el primer estudio científico que describe un aumento temprano de la CCL20 en pacientes con mayor riesgo cardiovascular y que analiza el mecanismo molecular a través del cual las LDL estimulan su producción. Por ello ha merecido la publicación en el último número de revista científica Arteriosclerosis, Thrombosis and Vascular Biology, de la American Heart Association. En esta investigación han participado científicos que desarrollan su actividad en el Centro de Investigación Cardiovascular (CSIC-ICCC) y el Hospital de Sant Pau de Barcelona, el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) y la Clínica Universitaria de Navarra y la Fundación Jiménez Díaz (FJD) de Madrid.
El estudio describe igualmente que en el proceso interviene NFkappaB, una proteína típica de las reacciones inflamatorias, que en este caso se activa por un componente de las LDL cuyo contenido aumenta cuando éstas se oxidan (ácido lisofosfatídico o LPA).
Lo más importante para los pacientes es que el LPA actúa a través de receptores específicos cuyo bloqueo farmacológico reduce la respuesta de las células musculares a las LDL. Esto significa que la CCL20 podría ser útil como biomarcador de evolución de enfermedad cardiovascular, pero sobre todo podría abrir un nuevo frente de tratamientos pioneros basados en que esta molécula pueda frenar la participación del sistema inmune en la arteriosclerosis y de ese modo retrasar el desarrollo de la enfermedad, particularmente en pacientes de alto riesgo con niveles elevados de colesterol.
►Arteriosclerosis, Thrombosis and Vascular Biology (2011); doi: 10.1161/​ATVBAHA.111.235721

2 comentarios:

gangas dijo...

Interesante entrada Sonia.

Un abrazo

sonia dijo...

Querido gangas:
Primero, que gustazo de saberte por aquí, con la cantidad de cosas que siempre haces.
Este pequeño blog,comenzó así, estaba interesada en encontrar artículos sobre la placa de ateroma, pero no centrándome sobre los niveles de colestrl, sino sobre los factores que podían estar implicados en la formación de la placa en si.
La cosa, que hubo un momento que me hice "medio talibán" del anticolesterolismo,pensando que quizás la prevención o investigación iba por otro lado.
Este tipo de artículos en que relacionan al sisitema inmune con el inicio de otra serie de procesos que da por resultado la formación de placa, me resultan también muy interesantes.
Un abrazo muy fuerte, para ti.

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