miércoles, 17 de diciembre de 2008



Una vez en verano en la curva de un camino en el bosque vi una serpiente. Se puso enfrente de mí , unos 60 cm en vertical y escupió un ruido. Iba de mi mano una niña de 5 años.
Me quedé quieta, con la niña entre mis piernas a mis espaldas.

Una mañana ,con mi hijo recién nacido, entró un pájaro en la sala de casa .Revoloteó. El padre de mi hijo dijo que era un buen augürio, que un pájaro como aquel si quería hacer nido en una casa era para traer felicidad.

Encontré una mariposa con las alas pegadas en la ventana. Le soplé y soplé hasta que como un burrito recién parido se puso en pie .

Y voló la serpiente, y anidó el pájaro en la cuna y la flor se confundió con la mariposa y la atravesó un aguijón de una avispa.

!Ay! el corazón de la mariposas, frágil como el mío.
Abejas y avispas, serpientes y pájaros.
Níños.
La felicidad nunca vuelve, la felicidad nunca vuelve.

6 comentarios:

kanif dijo...

Sí, en eso consiste la felicidad: en aprovechar el momento porque nunca vuelve.
Manuel Vicent dijo una palabras muy hermosas: La felicidad es esa sensación de no haber vivido.

sonia dijo...

!qué bonito Kanifero: la felicidad es esa sensación de no haber vivido."
Quizá se tenga esa sensación sentida, en el momento de despedirse.

Un beso

Io dijo...
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javi dijo...

La felicidad es un concepto no un estado, o sea que la felicidad es un globo sonda.
Existen los momentos felices, y estos nos gustaría fuesen mas prolongados y mas frecuentes.
Y para que esto ocurra el truco está en buscar el ritmo de tu propia vida.
La vida es una procesión, los de paso lento, la ven muy veloz y huyen. Los de paso rápido la ven muy lenta y también huyen.
¡¡ Busca tu paso doctora !!
Un abrazo.

sonia dijo...

Gracias Javi,intentaré pensar en ese ritmo y esos pasos.

Io dijo...
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