miércoles, 22 de octubre de 2008


Aveces no pasa nada. Nada de nada, pasa. Vas por la calle y parecen todos los otros actores de no sé qué representación de no sé qué acto de la " nouvelle vague".
Aveces no pasa nada de nada en mi cabeza, no pasan imágenes, ni ideas, ni lágrimas, ni carcajadas y de pronto una baldosa rota me salpica, o un loro rojo se picotea su patita de rayas.
!mira la felicidad se perdió en aquella esquina!.Y todos se vuelven a la vez y se quedan mirando.
Silencio, se paran los semáforos.
Una arlequín, encima de su cajoncito de madera, con su rosa mustia,!qué silencio, que tiempo parado! !qué perdida de espacio!.
La rosa ni es de rosa que es de plástico.
Arlequín de miseria, de ciudad, de monedas.
Aveces no pasa nada, ni los pájaros vuelan, está todo callado y silencioso, parado, muerto.
Sólo algun joven ciego, con su bastón a diestro y siniestro, arreando bastonazos al vacío.. me hace parar, volver la cabeza, extender la mano.
Bilbao ciudad de ciegos, de bastones , garrotazos, a
diestro y siniestro.
A punto de sangrar.

3 comentarios:

kanif dijo...

Como todas las grandes y jodidas ciudades en las que nos gusta vivir. Con casas con ojos que vigilan y árboles encuadrados en mordazas.

sonia dijo...

No sé, Kanif si me gusta bibir (que se note que soy de Bilbao) en ciudad.
Añoro y deseo acabar un dia en pleno campo.
besos.

Io dijo...
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