lunes, 4 de agosto de 2008


- Ande deme un beso, si a usted le tienen que sobrar.
- Mire, es usted un pesado y además no tengo tiempo.
- Yo le doy tiempo, ¿cuánto necesita para besarme: tres segundos, 4, dos minutos...?
- Pero bueno, le he dicho que no! !No tengo tiempo, y voy a llegar tarde, adiós!
- Porfavor,porfavor...un beso.
- Voy a llamar a la policía.
- !Policía! !policía!.
-(llega el policía)
- Dígame señora...¿que le pasa?
- Este hombre que se empeña en pedirme un beso...y no me deja en paz.
- Bueno, (mirando al señor) ¿qué le pasa a usted...?
- Sólo pido un beso, a esta señora, le he contado mi vidsa, le he dicho cómo me llamo, le he enseñado mis hipotécas, la foto de mis hijos...le doy hasta tiempo de mi tiempo...y no hay forma, !no hay forma!
- Dele un beso, ande...y circulen, este hombre hasta huele bien, señora
- Y a mí !qué coño me importa que huela bien!
- !HOmbre señora! huele a " Soleil de nuit" mi preferida..
- Pues bésele usted..
- No, a mí no me lo ha pedido, además no tengo tiempo, si no , esté segura, que le besaría....
- Ve?, ve? cómo no es tan difícil...

PS:
¿qué pasará?

9 comentarios:

javi dijo...

- Sra. solo le estoy pidiendo un beso, no le estoy pidiendo que me bese.
- Pues no entiendo .......
- Muy sencillo, coja la llave de su corazón, abra el candado y regáleme uno de esos besos que tan celosamente esconde.
- Sigo sin entender .......

sonia dijo...

eres un romántico Javi , !qué gusto!

el jukebox dijo...

¿No será éste aquel hombre extraño, de Silvio, que besaba todo lo que hallaba a su paso?

sonia dijo...

¿cómo es esa historia Jukebox, la de Silvio que hablas?
Este hombre que pide un beso, es un desesperado Casanova, tiene el dramatismo del hombre que cae enamorado en una ráfaga de cupido, de un solo flechazo y a la vez la caradura de aquel que no acepta un no por respuesta.
Pero es por hablar de todas ess miradas que nos encontramos en la calle, en el metro, en los pasos de peatones, de personas desconocids a las que durante breves segundos imaginamos besándolas apasionadamente.

Un fuerte abrazo juke.

Io dijo...

¡Ay,ay,ay, cuanto mito griego pervive en esa cabeza bien amueblada que tienes Sonia G.!

Nada de responsabilidad individual por los actos propios, caí enamorado por la maldita/bendita flecha del Cupido juguetón.

Saludos y sigue jugando con el lenguaje, con las miradas que os encontrais en la calle y a mí se me escapan y con esa sensibilidad tuya que (casi) todo lo transforma en algo mágico y sorprendente.

el jukebox dijo...

Tú lo has querido, quecaro. Aquí va la letra de la canción de Silvio.

El hombre extraño

Era extraño aquel hombre,
o por tal lo tomaron,
porque besaba todo
lo que hallaba a su paso.
Besaba a las personas,
al perro, al mobiliario
y mordía dulcemente
la ventana de un cuarto.

Cuando salía a la calle
le iba besando al barrio
las esquinas, aceras,
portales y mercados,
y en las noches de cine
(también las de teatro)
besaba su butaca
y las de sus costados.

Por estas y otras muchas
los cuerdos lo llevaron
donde nadie lo viera,
donde no recordarlo,
y cuentan que en su celda
besaba sus zapatos,
su catre, sus barrotes,
sus paredes de barro.

Un día sin aviso,
murió aquel hombre extraño
y muy naturalmente
en tierra lo sembraron.
En ese mismo instante,
desde el cielo, los pájaros
descubrieron que al mundo
le habían nacido labios.

sonia dijo...

Gracias Juke, eres un cielo.
No lo conocía, como tantas y tantas cosas.
La imagen de besar los barrotes de su celda y sus zapatos es preciosa!

Garcias JUk,( ¿te das cuenta que cada vez te acorto más el nick?
Juk, creo que será el límite de castración;-)...ay! esta etxekoandre de andar por casa!

el jukebox dijo...

Gracias. ¿Lo soy? Puedes amputarme el nombre cuanto quieras.

sonia dijo...

Sí.

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