lunes, 25 de agosto de 2008


Juke, zurentzat


" Resultaba sorprendente que los colegiales que se suicidaron en Salzburgo provinieran de los llamados medios burgueses, declaró un diputado ante la Cámara de Salzburgo, después de haberse debatido en esa Cámara que el número de colegiales que se habían matado en Salzburgo el año anterior,lo que quería decir que se habían precipitado dede alguna de las montañas de la ciudad o tirado al Salzch, se había duplicado con respecto al año anterior. sabido es que Salzburgo tiene la tasa de suicidios de colegiales más alta del mundo entero. Cuanto mayor podía considerarse la belleza de una ciudad, según el diputado, tanto mayor era su tasa de suicidios, y no, como hasta entonces se había supuesto a la inversa.La cuestión era cómo debía abordarse desde el punto de vista oficial el problema del suicidio escolar en Salzburgoque se había convertido en uno de los más urgentes y del que se hablaba ya con asombro en el mundo entero. Él, diputado socialista, se preguntaba ahora, después de que, la semana anterior, un hijo de catorce años de un jardinero municipal se había precipitado al vacío desde la llamada terraza de Humboldt, quedando completamente destrozado, si ese suceso no era una prueba de que la clase
trabajadora había ascendido ya a la condición burguesa y, posiblemente desde hacía ya mucho tiempo, aunque todavía no de forma oficial, debía considerarse como burguesía"

Thomas Bernhard
El imitador de voces.

4 comentarios:

el jukebox dijo...

¡¡¡Qué bueno, Quecaro!!! Ya estaba esperando liquidar el trabajo para ir a casa a buscar el texto. Muchas gracias por el detallazo.

sonia dijo...

Nada, gracias a ti por recordármelo.
Un abrazote.

Ps:
Para compensar, pondré algún texto de Thomas con su agudo humor e ironía que también los tiene y muy jugosos.

el jukebox dijo...

Guay

kanif dijo...

Leí "El malogrado" de Bernhard hace tiempo. Eso me hizo interesarme por las variaciones Goldberg y por Glen Gould, pero no leí más de él.
Precioso texto el que has colgado. Me han vuelto a entrar ganas de leer otra vez a ese hombre.

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