martes, 16 de septiembre de 2008



No encuentro el día,
la hora..
no recuerdo..
Busco en las esquinas de las casas,
revuelvo las aceras,
levanto las baldosas
que te miran,
que te huelen,
rebusco en las entrañas de palomas,
gaviotas, pajarillos,
nadie sabe nada.

Nadie sabe nada.

3 comentarios:

kanif dijo...

¡Ay colesterolera! ¡Cómo me alegro de que hallas vuelto a la carga!
Tenemos que presionar para que la quedada se haga en Donostia, que está increíble en estas fechas y llena de cosas que ver.
Un abrazo muy largo.

Io dijo...

Iba por la calle y pisé el chicle cochino que había en la baldosa que me tocaba en el camino. Como andaba en una nube, pensando en las musarañas, nada vi, nada noté salvo el ligero tironcillo de la mugre asquerosa que algún guarro lanzó al pavimento sin ningún reparo. A mí es que ni las baldosas ni las esquinas me potencian ninguna capacidad poética. Soy de encefalograma plano para esas cosas. Y te leo, Sonia G., te leo y me pones delante de los ojos un mundo sobre el que piso...pero que no he sabido ni ver, ni sentir.

Leerte es gozar con tu estilo y pasar de tener 5 sentidos a tener 555, por lo menos.

A mí me maravillas. Escribas lo que escribas, me maravillas.

En cuanto publiques, es que me pido tus obras completas, ;-)

Saludos.

sonia dijo...

Bueno con amigos como vosotros para qué amigas!!!;-)

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