lunes, 29 de septiembre de 2008


Recuerdo con que desprecio y severidad se hablaba de las mujeres en mi infancia, las mujeres eran "fáciles" o eran " como se debía ser".
Fáciles eran las mujeres bobaliconas, que se creían cualquier cosa que les dijera un hombre, y caían..porque las mujeres caían(yo al menos me las imaginaba andando por el monte, por caminos de piedras), y caían..y entonces llegaba un hombre y ayudándolas a levantarse hacían algo que luego conseguía que la mujer fuera : A) una perdida o B)una desdichada (eso en el mejor de los casos) osea los hombres ayudaban mal, muy mal.

Debido a ello la mujer se convertía en una Desdichada, las mujeres perdidas eran todas desdichadas; los hombres no eran desdichados sino borrachos, osea un hombre que bebía lo hacía por una razón..generalmente basada en la tristeza .

Como digo las mujeres honradas se casaban, tenían hijos, cosían, hacían la comida, arreglaban la casa y daban a luz con grandes dolores, su felicidad la felicidad de sus maridos, su destino criar y tener hijos, y tener bien la casa..algunas tocaban el piano, sabían pintar, habían estudiado una carrera pero ésto les impedía dedicarse a su casa, y en la mayoría de los casos no gustaba que una mujer trabajara, para eso tenía un marido.

Y luego estaban las mujeres fáciles, que eran un desastre, como he dicho, en el caso más extremo las "fáciles" acababan en una casa de las Cortes, siendo putas..o si tenían suerte se casaban con algún hombre de Neguri, o Las Arenas aquellos que bebían champagne en los zapatos de las coristas y entonces las "fáciles" acababan en chaletes viendo amaneceres en el Abra , viendo salir los humos de Altos Hornos mientras fumaban rubio en el balcón de sus casas.

Conocí muchos , muchos años después, trabajando en un ambulatorio cercano al barrio Chino de BIlbao, a varias mujeres ancianas que habían sido putas .
Una de ellas Rosario, me recordó que un día, en plena borrachera, empezó a tirar dinero por la ventana, tiró billetes y billetes y cuando acabó con ellos empezo a tirar joyas..y joyas.

Eso me dijo, pero en secreto me susurro que lo que le hubiera gustado de verdad era que le hubieran hecho una canción de aquel momento.

Siempre me atrajeron mucho las putas y las monjas, quizá porque sean los límites de una mujer .De monja me ha quedado la manía de besar los pies a los Cristos y de las putas un secreto mágico que me ofreció Rosario.

3 comentarios:

kanif dijo...

Me ha encantado... y además dice la verdad.

Io dijo...

Querida Sonia, me he llevado una sorpresa más, no sólo por tu texto esta vez (esa sorpresa ya la doy por descontada cada vez que te leo), me ha sorprendido que fuera de Sor Juana Inés de la Cruz lo que yo atribuía a Santa Teresa.
Ahí va:
Sor Juana Inés de la Cruz
(Juana de Asbaje y Ramírez; ¿1648?-1695)


Arguye de inconsecuentes el gusto
y la censura de los hombres que en
las mujeres acusan lo que causan


Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual 5
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia,
y luego con gravedad 10
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Queréis con presunción necia
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Tais, 15
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que falta de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro? 20

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión ninguna gana, 25
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que con desigual nivel 30
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende 35
y la que es fácil enfada?

Mas entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos enhorabuena. 40

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido 45
en una pasión errada,
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga: 50
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis 55
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar
y después con más razón
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar. 60

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.


De hecho sólo me quedaba con el
"...Queredlas cual las hacéis o hacedlas cual las buscáis."

Sabes cómo pienso en esto. Me apunto al ni monja, ni puta, libre te quiero. Y ahí pones el resto de la poesía de Agustín García Calvo (Zamora, 1926) musicada por Amancio Prada, entre otros.

Extraordinarios esos recuerdos que evocas. Y un tanto intrigado con el secreto de Rosario, ????????

Besos para ti, saludos para los demás.

sonia dijo...

el secreto de Rosario es un secreto, que se guarda ;-)muchos besos Io

Kanif:
Pronto nos veremos en la quedada no?

un besazo

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